En pie caballeros!!!. Hablamos del brujo

Post propuesto al Termómetro Sportinguista por el Innoble Acidonitrix

Miro atrás y creo que tengo que dar gracias a Dios porque tuve una infancia feliz. No tengo ningún recuerdo especialmente traumático o negativo y, es una tontería lo reconozco, pero el mayor disgusto de mi niñez me lo dio Quini, cuando abandonó el Sporting para recalar en el Barsa. Todavía hoy lo recuerdo perfectamente, eran aquellos tiempos en que los niños estábamos en la cama a eso de las nueve de la noche, casi como ahora. Mi padre llegó a mi habitación y me dio la, hasta entonces, peor noticia de mi niñez: -“Quini fichó por el Barcelona” ¡Qué disgusto! Os juro que lloré desconsolado.
Se fue al Barsa en 1980, por 82 millones de pesetas. Con casi 31 años, el derecho de retención que entonces tenían los clubes hizo que pudiéramos disfrutar del mejor Sporting de la historia ¿Para qué hacer un desglose de sus números, estadísticas, pichichis etc.? Todos los conocéis. Yo voy a otra cosa, al símbolo del Sporting que es. Para mi es historia viva del Sporting y, en cierto modo, es curioso como una persona con la que apenas he hablado un par de veces, a marcado mi vida.
Recuerdo la primera vez que mi padre me llevó al Molinón. No sé qué edad tendría pero era muy pequeño. Era un partido de verano, no sé si un amistoso o parte del Trofeo Costa Verde, lo que sí recuerdo es que el rival era de la Europa del Este, y que Quini marcó en la portería en la que estábamos que era la del Fondo Sur. Cosas que tiene la vida o manías que tiene uno, pero desde ahí me sigue gustando ver el futbol, desde detrás de la portería. Hasta cuando veo partidos de categorías inferiores me coloco ahí. De guaje en quien más te fijas es en quien marca los goles y claro, nuestro goleador era Quini. Siempre me llamó mucho la atención que su propio hermano jugara de portero en el mismo equipo. Y claro, a esas edades uno quería meter goles como Quini o ser portero como Castro. A partir de entonces mi padre me empezó a llevar regularmente al fútbol, primero colándome con la escusa de la edad:- “ponte pa´ abajo”, me decía, lo que me tocaba mucho los cojones porque claro, quería crecer y ser alto y aquello me picaba el orgullo. Luego, tras la ampliación del campo por el mundial ´82 ya me hizo socio, no penséis que continuamos gorroneando.
Cosas que tiene la vida, pero otro disgusto de mi niñez también me lo dio Quini. Precisamente el día de mi Primera Comunión. En la final de copa de 1981, en la que nos marcó dos goles. El segundo con Redondo, lesionado, tendido en el suelo. Esto mi padre, sportinguista ante todo, pero también merengón (igual en mi antimadridismo hay algo de complejo de Edipo –IRONÍA ON-) no se lo perdonará nunca.
Estuvo cuatro años en el Barsa para volver, ya en sus últimos coletazos como futbolista al Sporting. Todavía le dio tiempo a marcar algún golazo. Recuerdo uno especialmente al Barsa, desde casi el córner del Fondo Norte con la Tribunona. Amagó el pase en un balón que salió rebotado hacia allí y se la coló al portero por el primer palo. Recuerdo los gestos de Urruti diciéndole lo cabrón que había sido. Y sus declaraciones postpartido en las que en tono jocoso decía:- “esto no se le hace a un amigo”
Su hermano Castro murió como un héroe en una playa de Cantabria. Estoy seguro que es de familia, porque me consta que Quini tiene un corazón al menos igual de grande. Todos los años tiene un detallazo con un chaval que conozco y que padece síndrome de Down. Coincide que ambos cumplen años el mismo día y todos, todos los años, incluso cuando él estuvo enfermo, le llama para felicitarle.
Hace un tiempo había una iniciativa para nominarlo para el premio “Príncipe de Asturias” del deporte. Varios amigos me hicieron llegar el correo para que me sumara e incluso había algún grupo de Facebook para la causa. Yo siempre les contestaba lo mismo, que no me sumaba. Y no me sumaba porque creo que no se lo merece. Pero no que Quini no se merezca el premio, sino que son los premios los que no se merecen a Quini. Además, este tipo de premios trata de ganar relevancia internacional a través de los premiados, a los últimos ganadores me remito, lo que hace imposible que se lo concedan. Estos días se habla de ponerle su nombre a la puerta 9 del Molinón. Esa si me parece una buena iniciativa ¿Donde hay que firmar?

13 comentarios:

JG5 dijo...

Yo personalmente he firmado para que la puerta 9 del Molinón lleve su nombre. Tengo entendido que la iniciativa se va a llevar a cabo y únicamente está pendiente de la confirmación oficial. Me parece poco, si por mi fuese le pondría su nombre hasta al estadio, pero va a ser bonito cuando la puerta 9 del Molinón lleve su nombre. Muchas veces he pensado por qué en el fútbol no se hace como en el baloncesto y se retiran las camisetas, sería una gozada ver la camiseta del Sporting con el 9 colgada en cualquier parte del Estadio con el nombre de Quini, en mi opinión esta tradición tan usada en el basket podría trasladarse en casos tan especiales como este al fútbol, además, seríamos pioneros en este aspecto. Yo ahí lo dejo por si a alguien le gusta la idea.

Chus dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Chus dijo...

Pues yo debo de ser raro, pero no me gusta que una puerta de El Molinón lleve el nombre de Quini, ni de ningún jugador. Y si se hiciese, me gustaría que fuese de un jugador que vistió de rojiblanco durante toda su carrera. ¿Por qué ha de tener una puerta en El Molinón un tipo que nos enchufó dos goles en una final de Copa y no su hermano que se dejó la vida para salvar la de otros?

Dicho esto, que conste que no tengo nada en contra de Quini, ni mucho menos. Lo considero el otro escudo del Real Sporting, pero cuando oigo cosas como esta o la que se propone en el comentario anterior de cambiar el nombre del Estadio me entran sudores frios. Yo prefiero que se le haga una escultura en la rotonda de la tribunona con el fondo norte con la imagen de la mítica volea al Rayo en El Molinón

Saludos.

Pedro GSK dijo...

Secundo a chus con lo de la estatua;) jeje

JG5 dijo...

Supongo que lo que dices de ¿por qué ha de tener una puerta en el Molinón un tipo que nos enchufó dos goles en una final de Copa?, lo dirás de coñá, ¿verdad Chus?. Supongo que sí, porque si va en serio entonces habrá que demonizar a Villa, porque más goles que nos ha metido el guaje no creo que nos los haya metido ningún otro exfutbolista del Sporting. Los futbolistas son profesionales y hay que entenderlo así. Yo lo de la puerta lo veo una idea original y bonita de homenajear al mejor jugador de la historia del Sporting, aunque respeto las opiniones de los demás, claro está. Que conste que lo de la estatua también me gusta. Realmente cualquier acto de homenaje que tenga que ver con el brujo me gusta.

Anónimo dijo...

Como me gusta esta crónica!!!!Enhorabuena!!!
Un saludo de una Sportinguista
Marta

Briatore dijo...

Lo primero que voy a hacer es felicitar al compañero Acidonitrix por el post. Esta ha sido una semana muy dura de trabajo en la que no he podido postear ni tampoco comentar y leer esto el viernes por la mañana antes del fin de semana me ha puesto una sonrisa en la cara y una lagrimina de nostalgia.
Recuerdo aquellos años, yo tambien era un crio pequeño, recuerdo que mi abuelo, que en paz descanse, me habia llevado esporadicamente al Molinón a algun partido que la verdad no recuerdo. Lo que si me acuerdo fue cuando Quini volvió del Barça, recuerdo que le dije a mi abuelo, "Güelito quiero que me lleves al Molinón a ver a Quini". Mi abuelo hinchado de orgullo le falto tiempo para sacarme el carnet de socio. Es curioso como algunas imagenes quedan grabadas en la memoria y aquel gol a Urruti no se me olvidará en la vida, como tampoco se me olvidará la imagen en la tele cuando lo liberaron de aquel maldito secuestro. También es muy curioso como alguien con el que a penas has hablado lo sientas tan cercano que vives con tensión su enfermedad y con alegría su recuperación.
Para mi Quini es un simbolo y por tanto se merece una puerta, un estadio, una calle, la estatua y lo que sea. El ha dado más a Gijón que muchos que poseen avenidas como politicos o escritores sin ninguna relación con nosotros.
Sinceramente los que veis un defecto que haya vestido la camiseta del Barça o que nos haya metido dos goles en una final de copa, les diria la misma frase con la que acaba la magnifica pelicula de Billy Wilder "Con faldas y a lo loco" NADIE ES PERFECTO.

Chus dijo...

Pues no, nada de lo que dije fue en Coña. Y sí, tanto Quini como Villa son símbolos del Sporting y el sportinguismo, y que nos metan goles es totalmente lógico y lícito. Sin embargo, no se puede endiosar a nadie y el Sporting con sus valores y como entidad está por encima de todo, se llame Quini o se llame Villa. Y repito, cada vez que oigo propuestas como la de la puerta o la de cambiar el nombre al Estadio decano del fútbol español, me entran sudores fríos, muy fríos.

Insisto. Supongamos que la propuesta se lleva a cabo y la puerta 9 se pasa a llamar Puerta Quini. ¿Qué pasa con los Joaquín, Castro, Ablanedo, Cundi, Ferrero...?

Saludos.

Briatore dijo...

Pues que sinceramente, a mi personalmente me gustaria que la 11 se llamara Ferrero y la 3 Cundi, la 1 Ablanedo y Castro y la 8 Joaquin¿te parece mal?
A mi me entran sudores frios por otras cosas, pero ¿por esto?¿por ponerles nombres a las puertas? madre de dios como esta el patio.

JG5 dijo...

Pues la verdad que no termino de entender por qué no se puede poner el nombre de una puerta a Quini y sin embargo sí os parecería bien que se levantara una estatua en la rotonda de la Tribunona con el Fondo Norte. Por esa regla de tres, habría que levantar también 6 o 7 estatuas más para los Joaquín, Castro, Ablanedo, ¿no?.

Yo insisto en lo que digo, Quini es un caso especial, muy muy especial, se trata de un jugador único e irrepetible y creo sinceramente que cualquier acto de homenaje que se le haga a este hombre es poco.

Pedro GSK dijo...

A mi lo de poner nombres a las puertas no me molesta, es más, lo vería como algo lógico y normal, y no creo que a nadie le debería sentar mal. Muchos ídolos de equipos pequeños han pasado por los grandes de España y no por ello hay que demonizarlos. Creo que hay jugadores que merecen permanecer eternos de alguna manera, y ponerle al Molinón el nombre del Brujo, sería una manera muy bonita y sincera de demostrarle el sentimiento que hay hacía el de toda la parroquía sportinguista...¡¡AHORA, AHORA, QUINI AHORA!!

Pedro GSK dijo...

al molinón, no, quería decir, a la puerta numero 9, perdón por la confusión

Anónimo dijo...

Yo pienso que ya está bien de tantos y tantos homenajes a Quini. Lo estamos convirtiendo en el único ex-jugador del Sporting, parece que los demás no existen, máxime cuando Quini estuvo pidiendo en público y en privado durante años y años que lo vendieran al Barcelona.

Aparte, me parece ridículo comenzar a nombrar puertas del Molinón con nombres de jugadores. Para la 9 pones a Quini, vale, ¿y con cual pones a Ramón Herrera? Para la 8 pones a Joaquín, ¿y con cuál a Manolo Meana? Para la 7 a Mesa, ¿y con cuál al Cholo Dindurra? ¿En la 1 a quién pones a Castro o a Ablanedo II? Vamos, que esto no daría lugar más que a polémicas. Y de nombrar uno, prefiero mil veces que sea un jugador que haya pasado toda su vida profesional aquí sin pedir cada 2 por 3 que lo traspasaran. Y no digo nada de la final de Copa porque meter goles era su obligación en el Barcelona.

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