Diego Castro no es feliz en Getafe. Ayer mismo se descolgaba el gallego con estas declaraciones en un medio de comunicación cuando se le preguntaba por su situación en el equipo del barrio del sur de Madrid. En la cuenta corriente le entra más dinero y eso no se lo podrá quitar nadie, pero Diego ha dejado de jugar asiduamente y ni siquiera es capaz ya de sentir el eco del coliseo Alfonso Pérez cuando sale al campo, porque últimamente en raras ocasiones llega a salir.
En esta ocasión la predicción no era difícil. El Getafe no dejaba de ser un arma de doble filo. Diego se fue para mejorar económica y deportivamente, aunque el mayor peso se lo llevaba sin duda la parte económica. Deportivamente puede que haya ganado en tranquilidad, sin duda su equipo no va a pasar los apuros que pasaba año tras año en Gijón pero los condicionantes que se dan en Getafe para jugar al fútbol no son los mejores para un futbolista que tenga ilusión por su profesión. 6000 espectadores en las gradas siendo generosos y un equipo cuya aspiración es estar en mitad de la tabla sin pasar apuros (por mucho que otros vendan aspiraciones mayores). Es más, o mucho me equivoco o el Getafe será el típico equipo que algún año bajará a Segunda División y su magnate Angel Torres les dejará en la estacada, comenzando una caída meteórica que les dejará en el lugar que siempre ha correspondido a este equipo. Dentro de unos años Diego podrá decir a sus nietos que en su carrera como futbolista jugó en el Málaga, Sporting y Getafe y sus nietos le preguntarán seguramente extrañados, ¿y qué equipo es ese Getafe?, ¿donde están ahora?
Mientras tanto, seguro que Diego echa de menos Gijón y sin duda el Sporting a Diego. El enésimo despropósito del Consejo de Administración y el empecinamiento por no tener en la plantilla sueldos muy dispares ha llevado a que unos meses después el Sporting se encuentre en una situación más que dramática. No digo que con Diego estaríamos salvados pero estoy seguro de que algún punto más tendríamos en el casillero. Las cuentas además son claras y dejan con el culo al aire a los "responsables" de este club. Un millón de euros gastado en un jugador que no es titular como Trejo y cerca de otro millón de euros gastado en el mercado de invierno en Colunga para tratar de rellenar el hueco. Me gustaría que mostrasen las cuentas y lo que había pedido Diego por renovar, pero estoy seguro que los dos millones invertidos en intentar sustituirle habrían sido más que suficientes para retenerle. Otra pifia más, que unida a las ya incontables de los dirigentes de este club que contribuirán a que el Sporting descienda de categoría. Como decía en el último post, las casualidades en el fútbol no existen, y cuando cometes error tras error lo acabas pagando, y el Sporting lo va a pagar muy caro.
El dinero y la felicidad
Autor:
JG5, Gijonés y abonado del Sporting desde 1986. Tras acudir 25 años de forma ininterrumpida al Molinón puedo decir sin temor a equivocarme que ya he visto de todo, y lo que te rondaré morena....o rubia.
























2 comentarios:
Conclusión 1.- LAS DOS PARTES se equivocaron.
conclusión 2.- Como diz mi padre "el orgullo en el juzgado acaba costando dinero", que aplicado a este caso significa que alguna de las dos partes debió tragárselo en algún momneto y tratar de arreglarlo.
Conclusión 3.- Así nos va...
Completamente de acuerdo en lo de LAS DOS PARTES. Muy importante.
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