El dinero y la felicidad

Diego Castro no es feliz en Getafe. Ayer mismo se descolgaba el gallego con estas declaraciones en un medio de comunicación cuando se le preguntaba por su situación en el equipo del barrio del sur de Madrid. En la cuenta corriente le entra más dinero y eso no se lo podrá quitar nadie, pero Diego ha dejado de jugar asiduamente y ni siquiera es capaz ya de sentir el eco del coliseo Alfonso Pérez cuando sale al campo, porque últimamente en raras ocasiones llega a salir.

En esta ocasión la predicción no era difícil. El Getafe no dejaba de ser un arma de doble filo. Diego se fue para mejorar económica y deportivamente, aunque el mayor peso se lo llevaba sin duda la parte económica. Deportivamente puede que haya ganado en tranquilidad, sin duda su equipo no va a pasar los apuros que pasaba año tras año en Gijón pero los condicionantes que se dan en Getafe para jugar al fútbol no son los mejores para un futbolista que tenga ilusión por su profesión. 6000 espectadores en las gradas siendo generosos y un equipo cuya aspiración es estar en mitad de la tabla sin pasar apuros (por mucho que otros vendan aspiraciones mayores). Es más, o mucho me equivoco o el Getafe será el típico equipo que algún año bajará a Segunda División y su magnate Angel Torres les dejará en la estacada, comenzando una caída meteórica que les dejará en el lugar que siempre ha correspondido a este equipo. Dentro de unos años Diego podrá decir a sus nietos que en su carrera como futbolista jugó en el Málaga, Sporting y Getafe y sus nietos le preguntarán seguramente extrañados, ¿y qué equipo es ese Getafe?, ¿donde están ahora?

Mientras tanto, seguro que Diego echa de menos Gijón y sin duda el Sporting a Diego. El enésimo despropósito del Consejo de Administración y el empecinamiento por no tener en la plantilla sueldos muy dispares ha llevado a que unos meses después el Sporting se encuentre en una situación más que dramática. No digo que con Diego estaríamos salvados pero estoy seguro de que algún punto más tendríamos en el casillero. Las cuentas además son claras y dejan con el culo al aire a los "responsables" de este club. Un millón de euros gastado en un jugador que no es titular como Trejo y cerca de otro millón de euros gastado en el mercado de invierno en Colunga para tratar de rellenar el hueco. Me gustaría que mostrasen las cuentas y lo que había pedido Diego por renovar, pero estoy seguro que los dos millones invertidos en intentar sustituirle habrían sido más que suficientes para retenerle. Otra pifia más, que unida a las ya incontables de los dirigentes de este club que contribuirán a que el Sporting descienda de categoría. Como decía en el último post, las casualidades en el fútbol no existen, y cuando cometes error tras error lo acabas pagando, y el Sporting lo va a pagar muy caro.
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Racing 1 - Sporting 1. Carne de Segunda

El Sporting dio en Santander un paso más en su retorno al pozo de la Segunda División. La situación clasificatoria que atraviesan los rojiblancos no les permite fallar en ningún partido decisivo y ayer se falló. Se estuvo cerca de lograr el objetivo de la victoria pero un penalti a falta de 15 minutos lo impidió y tan sólo se sumó un punto en un partido en el que no valía nada que no fueran los tres. De esta forma no sólo no se consigue acercarse a la zona de salvación sino que también se pierde el goal average con el Racing, que por otra parte y si no cambia mucho también se va a ir de la manita con el Sporting a Segunda. El único pacto de Llanes que habrá este año, por tanto, parece que va a ser dirimir quien de los dos se va antes al hoyo.

La alineación de Clemente no fue sorpresiva. Rivera sustituía al sancionado André Castro y el resto del equipo fue el mismo que empató ante el Atlético. Salió mejor el Racing, embotellando al Sporting en los primeros minutos y empleando a fondo a Juan Pablo, que volvió a hacer intervenciones de gran mérito. No sería hasta mediada la primera parte cuando el Sporting se deshizo del dominio racinguista y comenzó a combinar y a crear algo de peligro, aunque muy aislado y casi siempre a balón parado. Al final de la primera parte llegaría una ocasión clarísima en una jugada un tanto embarullada que Colunga terminó cediendo a Rivera que falló incomprensiblemente cuando lo tenía todo a favor para marcar. Sería sin embargo Barral quien a falta de 5 minutos conseguiría el tanto rojiblanco, en una falta desde fuera del área que el gaditano empotró literalmente en la portería de Toño, que nada pudo hacer ante semejante trallazo. Espléndido. La cosa no se podía poner mejor.

La segunda parte comenzo tranquila para el Sporting hasta que el Racing empezó a apretar. Clemente dio entrada a Mendy para buscar contras y lo cierto es que el senegalés tuvo un debut bastante decente con varias jugadas destacadas primero por la banda derecha y después por la izquierda. Desde luego la sensación de peligro que dejó en media hora fue mucho mayor que la que dio Carmelo en el doble de tiempo. Poco después, Clemente decidió dar entrada a Gálvez en sustitución de Rivera. En esta ocasión creo que fue un error, ya que si la intención era buscar consistencia en el medio campo tal vez lo mejor habría sido elegir por ejemplo a De las Cuevas y formar un trivote, dejando 3 hombres rápidos en punta para los contragolpes. Gálvez se vio superado en varias acciones e incluso terminó cometiendo un inocente penalti que finalmente daría el empate al Racing. El final de partido fue típico de dos equipos que se la jugaban. Al Sporting no le valía el empate y al Racing tampoco, así que los últimos minutos hubo ocasiones para ambos bandos, sin que ninguno de ellos lograse el ansiado tanto. Terrible fue la ocasión fallada por Sangoy a 1 minuto de la conclusión, cuando Barral le deja sólo en el punto de penalti y el argentino se empatona dando tiempo a Toño a salir para tapar un disparo que debió ser de primeras y que habría dado al equipo una victoria mortal de necesidad.

Sinceramente, y aunque suene muy duro, no veo solución posible. Las cuentas llevan tiempo sin salir pero ahora ya se han convertido en cábalas prácticamente imposibles. El Sporting tiene que hacer al menos 23 o 24 puntos para salvarse, lo que supone ganar como mínimo 8 partidos de los 14 que restan, teniendo en cuenta además que hay salidas complicadísimas como Barcelona, Madrid o Bilbao, lo que no deja prácticamente margen de error. Sé que muchos aún ven un atisbo de esperanza y no es por minar la moral de nadie, pero hay que ver la realidad, que no es otra que el Sporting ha ganado 5 partidos de 25 hasta la fecha y que la sensación que deja siempre es de incapacidad para lograr victorias. Es una lástima pero veo al equipo virtualmente descendido. Lógicamente Clemente no va a permitir que se bajen los brazos y habrá que vender que todavía se puede pero me temo que este año ni siquiera vamos a tener la oportunidad de sufrir. Lo cierto es que llevamos varios años salvándonos a base de golpes de suerte puntuales y de pactos finales, por lo que entra dentro de la lógica que cuando un año la plantilla se debilita pase lo que está pasando ahora. Las casualidades en el fútbol no existen y ahora mismo el Sporting está en el lugar que le corresponde en la tabla. Disfrutemos lo que queda porque se acaba lo bueno.
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Convocatoria revolucionaria para Santander

No se puede calificar de otra forma la convocatoria efectuada por Javier Clemente para el más que trascendental partido del sábado en el Sardinero. Afecta especialmente al centro del campo, donde el técnico vasco ha optado por convocar a tan sólo 2 centrocampistas puros, Rivera y Eguren, dejando en casa al resto de medio centros de la plantilla, Nacho Cases, Ricardo o Sergio, con André Castro sancionado. Además, y como mayor novedad está que el senegalés del filial Mendy se encuentra dentro de la citación.

Tengo que reconocer que me gusta lo de Mendy, que no cabe duda te puede dar un plus de velociad que este equipo no tiene. Sin embargo, no alcanzo a entender cómo se pueden convocar sólo 2 medios centros, ya que en el partido puede pasar cualquier cosa, lesiones, expulsiones... Además, formar un doble pivote con Rivera y Eguren es algo que siempre he criticado y que sigo sin comprender, al menos hasta que me demuestren que pueden jugar juntos y aportar un poco de fútbol a este equipo, algo que hasta ahora nunca han podido hacer. Está quedando bastante claro que jugadores del perfil de Nacho Cases no le parecen convencer a Clemente, esperemos que no lo echemos en falta en la finalísima de mañana.

Esta es la convocatoria completa para Santander: Juan Pablo, Cuéllar, Botía, Rivera, Carmelo, Ayoze, Eguren, Bilic, Gregory, Canella, Adrián Colunga, Sangoy, De las Cuevas, Barral, Trejo, Pedro Orfila, Mendy y Gálvez.
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Sporting 1 - At.Madrid 1. Lavado de cara

El debút de Clemente en el banquillo del Sporting ha supuesto un lavado de cara respecto a partidos e imágenes anteriores. El Atlético de Madrid, desde que Simeone sustituyó a Manzano es un equipo superior, muy distinto al que no obstante le endosó 4 goles al Sporting en el Calderón en la primera vuelta. Sin embargo, el nuevo Sporting de Clemente nunca le perdió la cara a los colchoneros y por momentos consiguió jugarle de tú a tú, con estadísticas insólitas como la del 50% de posesión de balón para cada equipo, algo inédito e impensable para un equipo que se ha tirado toda la temporada jugando al balonazo al delantero centro, con 2 o 3 toques como máximo y con jugadores que parecían de Tercera División, ya que eran incapaces de dar 4 pases seguidos cuando aparentemente se podía hacer. En lo que se refiere a ocasiones de gol el Atlético tuvo más. Jugadores como Diego, Adrián o Falcao marcan diferencias abismales y lo cierto es que Juan Pablo acabó siendo el héroe que permitió sumar un punto al equipo e irse al vestuario moralmente más animados aunque con el horizonte de la salvación muy lejano.

La primera alineación de Clemente fue un tanto sorpresiva, así como la convocatoria, de la que se quedaron fuera Nacho Cases y Damián Suárez. El uruguayo fue sustituido por Pedro Orfila, que debía ser uno de esos jugadores calificados por el cuerpo técnico anterior como no preparados para dar el salto al primer equipo pero que hoy ha hecho un partido muy decente, desde luego mucho más aguerrido que el sustituto habitual. El centro del campo lo formó el técnico vasco con dos jugadores poderosos físicamente como Eguren y André Castro. Los dos parecían otros en el día de hoy. Eguren dio más pases a sus compañeros en 90 minutos que en un año y medio y André Castro jugando en su sitio también despachó su habitual partido de entrega total pero a la vez fue capaz de combinar con sus compañeros cuando la ocasión lo requería. Al final va a ser verdad que este equipo puede jugar al fútbol, o al menos intentarlo. En la línea de tres Miguel de las Cuevas jugaba por primera vez en la posición de media punta, mientras Colunga y Carmelo estaban en banda, con David Barral arriba. Lo cierto es que con estos mínimos retoques el equipo pareció otro desde el principio. Clemente ha conseguido meterles en la cabeza que son mejores de lo que son o que no son tan malos como parecen y los jugadores parecen habérselo creido. El cambio de actitud fue radical. Intensidad, agresividad y sin rifar el balón a no ser que la ocasión así lo requiriese. Ver a jugadores como Canella meter la pierna de verdad es algo que creí que nunca iba a ver.

El partido fue trepidante de intensidad. El Atlético daba una sensación de peligro tremenda por la calidad de sus futbolistas y el Sporting respondía con una presión asfixiante y con aperturas a las bandas para que Colunga y Carmelo tratasen de profundizar y buscar centros. Falcao tuvo una ocasión nada más comenzar aunque sería Adrián quien en una jugada extraña se plantase sólo ante Juan Pablo para batirle, con Canella intentando evitar el gol que probablemente hubiera marcado Coke si el de Laviana no la toca. En otras circunstancias el equipo se habría hundido y habría bajado los brazos pero esto también parece haber cambiado. Greogory estuvo a punto de empatar en un corner pero sería Eguren quien tras un centro de Colunga y en una jugada un tanto embarullada lograse el empate ante el delirio de El Molinón. El descanso sería un periodo de relax merecido para ambos conjuntos, ya que la segunda parte no bajaría un ápice la intensidad. El Sporting arrancaba mejor pero el Atlético respondió rápidamente para mostrar que también quería ganar. Juan Pablo se tornaría entonces en providencial al desbaratar varias ocasiones colchoneras. Llegarían los cambios, con Rivera y Trejo que sustituyeron a Carmelo y André Castro. Ambos estaban fundidos y el portugués con una tarjeta que le impedirá jugar en el Sardinero. Al poco rato sucedió otro hecho insólito, ya que Clemente realizó un cambio táctico durante el transcurso del partido, y es que un par de acciones por banda izquierda le hicieron ver que Trejo no podía ayudar defensivamente a Orfila e inmediatamente intercambió las posiciones de Trejo y De las Cuevas. Aún recuerdo el partido ante el Espanyol donde se vivió una situación similar, con infinidad de llegadas por la banda de Damián hasta que se terminó encajando un gol sin que desde el banquillo se hiciese nada de nada. El resultado final fue un punto tirado a la basura, total quedaba mucho todavía. El final del partido fue trepidante de emoción. Juan Pablo le sacó una a Falcao clarísima y Colunga tendría la suya pero Cortouis también logró desbaratarla. El pitido final fue un alivio para la parroquia rojiblanca, ya que parecía que si alguien marcaba iban a ser los de Simeone.

Me fui del partido con una sensación agridulce. Contento por el cambio que he visto pero un tanto apesadumbrado porque creo que el relevo en el banquillo ha llegado tarde. Los de abajo no dejan de ganar y las diferencias empiezan a ser casi insalvables. Los empates empiezan a no servir, sin importar el rival, y aunque en 3 días no se puede pedir mucho más lo cierto es que el partido de Santander es prácticamente de ganar o morir. Clemente ha insuflado aire a este equipo y ha solucionado varios problemas en muy poco tiempo, pero creo que se cometió un error en Navidad con el empecinamiento de mantener en el cargo a un técnico que había perdido todas las ideas y que desde luego no aportaba ninguna solución. Tengo que reconocer que soy pesimista, que creo que vamos a bajar, y que lo peor de todo es que creo que el descenso se podría haber evitado. Sin embargo habrá que luchar hasta el final, ir a ganar a Santander y posterioremente al Sevilla, Barcelona o lo que toque. Desmoraliza ver al resto de equipos ganar pero no se puede bajar los brazos y desde luego con Clemente en el banquillo eso parece asegurado.
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Clemente, último cartucho

Definitivamente el Consejo de Administración se ha vuelto loco. En menos de una semana se ha destituido a Preciado, fichado a Colunga, nombrado a Tejada como primer entrenador, a Sergio Sánchez como segundo, ratificado a Tejada hasta el 30 de Junio, inventado el puesto de director de comunicación, contratado a Abelardo de segundo entrenador y pasado a Sergio Sánchez al juvenil. Para terminar, en la tarde-noche de ayer se ha echado el órdago final encima de la mesa. Pepín Fernández ha conseguido llevar a efecto una vieja aspiración que no le dejaba vivir tranquilo. El dueño del cortijo siempre ha querido tener a Clemente como entrenador algún día y al fin lo ha conseguido. La ocasión la pintaban calva, Tejada no parecía capacitado para buscar una reacción casi imposible y el exseleccionador nacional se había ofrecido abiertamente. Pues bien, este es el último cartucho para intentar salvar una temporada que o mucho me equivoco o no la salva ni el tato.

En el último post que escribía pedía un cambio radical. Sin duda éste lo es. La idea de cambiar de entrenador a estas alturas de la temporada es muy arriesgado y si el elegido es la persona que ha estado en este mismo vestuario durante todo este tiempo el resultado está abocado al fracaso. Este equipo tiene mucho problemas en todos los ámbitos. Uno de ellos es el cambio de actitud de una plantilla de futbolistas que pensaba que Manolo Preciado estaba por encima del bien y del mal y que nunca iba a ser destituido. Preciado les tendió la mano y la plantilla le cogió la mano, el brazo y hasta el bigote. Este año le tomaron por el pito del sereno y se lo han cargado con actitudes en partidos clave lamentables y recurrentes, la última de ellas en San Sebastián siendo la gota que colmó el vaso. Su sustituto, una cara conocida para esta pandilla de juerguistas, ha durado dos partidos.

Tal vez Clemente no sea la solución, es más, sinceramente yo no veo una posible solución a un equipo que ya se encuentra a 6 puntos de salvarse y que presenta síntomas claros de cadáver. Lo que no me cabe ninguna duda es que la plantilla estará ojo avizor y que se acabó la dejadez y la juerga. Toca entrenar y trabajar que para eso les pagan y el que no lo haga ya sabe lo que le queda. El equipo seguirá sin jugar una castaña al fútbol pero eso no nos sorprenderá porque es lo que llevamos viendo varios años. A Clemente ya lo conocemos todos. Buscará armar un equipo fuerte defensivamente y sobre todo buscará la actitud perdida, que ha sido la que, entre otras muchas cosas, nos ha salvado durante estos años. Se acabó la modorra y el acomodamiento, todos empiezan de cero, que es lo que realmente se ha de buscar cuando se cambia de entrenador. Repito, no creo que esta sea la solución porque creo que la solución no existe, pero por lo menos no quiero volver a tener la sensación de San Sebastián, Valencia, Sevilla o Villarreal, donde llega un momento en que la constelación de estrellitas que tenemos en el campo se desenchufa y permite la debacle. Al menos espero que eso se termine. Veremos.
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Valencia 4 - Sporting 0. La vida sigue igual...o peor

Patético partido del Sporting en Mestalla en el que volvió a cometer errores recurrentes y en el que se volvió a mostrar una dejadez final que ya empieza a ser marca de la casa y que está echando por tierra la imagen del equipo, un club centenario que está muy por encima de los que se hacen llamar jugadores profesionales y que están ensuciando esta camiseta y avergonzando a sus aficionados día sí y día también. Porque el Valencia es un equipo muy superior, pero si caes lo has de hacer con la cabeza bien alta y no con los síntomas de que te da igual que te metan 4 o que te metan 8.

Hace ya dos semanas que se cambió de entrenador, pero la pregunta es, ¿realmente se ha cambiado algo?. La idea de poner en el cargo a una persona continuista y que ha estado conviviendo con los jugadores durante los últimos años no parece haber sido la mejor. Porque el equipo continúa igual, más bien peor porque ya han pasado dos jornadas más. Su "nuevo entrenador" sigue en la línea del anterior, las caras sobre el campo son las mismas y la forma de jugar con algún que otro matiz sigue siendo muy similar. Los jugadores no reaccionan y su actitud sigue siendo lamentable. El careto del que les grita durante la semana sigue siendo el mismo que han visto durante años y esto no es algo que haga reaccionar a un plantel que sigue en estado de shock por la destitución del amigo del alma que les ha estado consintiendo todo sin ningún reproche. Es inconcedible ver día sí y día también a un equipo que milita en Primera División y que es incapaz de dar dos pases seguidos. Tejada salía hoy en el medio campo con Rivera y Eguren, doble pivote que no ha funcionado en la puñetera vida y que no va a funcionar. Este es un hecho probado e irrefutable, y repetirlo sobre todo cuando lo has estado viendo en primera persona durante años es de necios. Hoy faltaba Nacho Cases, el único jugador con un poco de fútbol en sus botas, y la solución a un equipo al que le falta fútbol no puede ser acompañar a Rivera y Eguren con André Castro, ya que el fútbol brilla por su ausencia. No puede ser tan complicado pasar el balón al compañero que tengas más cerca, y si por increible que parezca en esta plantilla no lo hay entonces habrá que buscarlo en el filial, donde sí parece haberlos. Para más inri si después de alinear un trivote de choque te marcan el primer gol sin que ninguno de ellos sea incapaz ni siquiera de incomodar al que remata en el borde del área entonces apaga y vámonos.

Iñaki Tejada, lejos de dar un cambio al equipo lo que está haciendo es reafirmar lo que se estaba haciendo mal anteriormente. El único cambio introducido es la entrada de Carmelo (válgame Dios) y por copiar ha copiado hasta la manía de hacer cambios en el minuto 60 de partido clavado. Hoy el cambio ha sido quitar a Carmelo y meter a Colunga, un jugador cuya cesión ha costado 800.000 euros al club y que lleva dos partidos sentado en el banquillo. Es un hecho sabido que a este equipo le cuesta horrores hacer ocasiones de gol, pero no parece que se le vaya a poner remedio ya que los encargados de crear fútbol siguen siendo los mismos. Las ocasiones casi no las crea el rival sino que te las sueles crear tú mismo y cuando te marcan el primer gol te diluyes como un azucarillo esperando a que te metan el segundo. Vale que era el Valencia, pero cabe recordar que no hace mucho la Real Sociedad fue capaz de ganar en Mestalla o que el Granada por citar otro ejemplo le puso contra las cuerdas en el mismo escenario. El Sporting no parece un equipo de Primera División, casi nunca a lo largo de la temporada es superior o parece ser superior a su rival y sinceramente esto no creo que vaya a cambiar siguiendo igual.

Mi sensación en estos momentos es de impotencia total y sobre todo de rabia. Puede que esté escribiendo esto todavía con la calentura en el cuerpo pero NO QUIERO VOLVER A PERDER CON LAS MISMAS CARAS SOBRE EL CAMPO, exijo caras nuevas. En mi opinión necesitamos un cambio radical y ese cambio pasa por ver savia nueva y sentar de una vez a gente acomodada que no necesita pelearse el puesto durante la semana para ser titular porque saben que al final lo acabarán siendo. Si las caras nuevas del primer equipo no son las indicadas entonces habrá que buscarlas en el filial. Porque este equipo siempre ha sido un equipo de cantera y no alcanzo a comprender el temor que hay en la actualidad para hacer jugar a chavales del B. Le exijo a Iñaki Tejada valentía para tomar decisiones y si no la tiene le exijo la valentía para decirlo y dejar paso a alguien que lo haga. Estamos a 16 partidos de volver a Segunda División y el mercado de fichajes ya se ha cerrado, por lo que los únicos fichajes posibles son los chavales, que al menos podrán aportar aire fresco y sobre todo ilusión y ganas. Sobre el campo hay que poner fútbol y esta gente está demostrando sobradamente que su deporte parece ser otro, ya que no dan para más que para chocar con el rival. Intensidad y fútbol. Para muestra un botón. Que les pongan el video del Betis-Athletic del sábado por la noche. Ese es el deporte al que hay que jugar.
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Sporting 1 - Osasuna 1. Empate insuficiente

Me cuesta mucho escribir algo sobre el partido de esta mañana. Lo cierto es que hacía tiempo que no salía tan tocado de El Molinón. El empate final de Osasuna en este partido clave me ha dejado una sensación en el cuerpo terrible, ya que después de un primer tiempo esperanzador, el Sporting no ha sido capaz de plantear la más mínima reacción ante el golpetazo del rival. Además, y por primera vez en mucho tiempo he visto a la afición sportinguista entregada, como asumiendo algo que va a ocurrir irremediablemente a no ser que pase algo que raye lo divino, y es que el Sporting va a volver a la Segunda División. Puede sonar muy duro y tal vez en esta ocasión me invada en exceso el pesimismo pero no veo a este equipo capaz de hacer una segunda vuelta como la del año pasado, ni siquiera una que se le acerque.

Debutó Iñaki Tejada en el banquillo sportinguista. Sin los fiesteros en la convocatoria, el Sporting dibujó de inicio el 4-3-3 ensayado durante la semana, con Carmelo y De las Cuevas flanqueando a Barral en posiciones más interiores y no tan pegados a la banda como en partidos anteriores. Se vio durante la primera parte algún cambio considerable, como la defensa sensiblemente más adelantada y las líneas más juntas. Osasuna presionaba muy bien y en multitud de ocasiones el balón terminaba en Juan Pablo para que golpeara en largo. Cuando esto no ocurría el Sporting intentaba tocar el balón, algo inédito hasta ahora, aunque Mendilibar ha hecho de Osasuna un conjunto rocoso, basado en el gran poderío físico de los suyos que hace muy difícil que el rival consiga jugar el balón de forma fluida. El primer tiempo pasaría sin apenas ocasiones de peligro. Un tiro flojo de André Castro en una buena posición y poco más, salvo el gol, que llegaría en una gran jugada de Barral, el mejor del Sporting hoy, que dejaría el balón en la banda izquierda para que Nacho Cases pusiera un buen centro que remacharía Carmelo adelantandose a su par en la línea de gol. No podía ponerse mejor el partido.

En el descanso Mendilibar movió baza, dando entrada a Nino para pasar a jugar con dos delanteros. Los primeros minutos fueron igualados aunque con más posesión de balón para Osasuna. No obstante el Sporting tendría sus opciones de sentenciar, con algún que otro disparo lejano y sobre todo con un remate de Gregory en un corner que a punto estuvo de entrar. Sin embargo durante la última media hora aparecería el peor Sporting, asediado por Osasuna y que recordando vicios pasados se metió en exceso atrás despejando balones sin orden ni concierto y olvidandose totalmente de atacar. Los cambios no dieron resultado. Iván sustituyó a Botía lesionado mientras Colunga hacía su debut reemplazando a un De las Cuevas que hoy ha corrido más que en toda la primera vuelta. El debutante apenas tocó balón. Además, y en un intento final de aguantar el resultado, Tejada dio entrada a Eguren para retirar a Barral metiendo a Colunga en punta. Fue inútil, ya que el equipo ya estaba metido en la cueva y tras alguna que otra buena parada de Juan Pablo llegaría el mazado a 15 minutos del final, en un centro desde la derecha que Lekic remataría impecablemente de cabeza. El cuarto de hora final sobró. El Sporting no tuvo reacción y el Osasuna, en un alarde de falta de ambición, perdonó la vida a los rojiblancos, no yendo a buscar una victoria que de haber apretado habrían conseguido.

Como digo el partido me ha dejado un sabor de boca muy amargo y unas sensaciones de que esto va a terminar mal como hacía tiempo que no tenía. Hubo buenas noticias, como por ejemplo la recuperación para la causa de algunos jugadores como Lora o Carmelo y la disposición del equipo en el primer tiempo, con la defensa más adelantada. Sin duda el cambio de actitud también fue palpable. Sin embargo no veo que esto vaya a ser suficiente. El equipo vive constantemente al borde del abismo y no siempre se consigue sobrevivir en esta situación. El déficit de puntos ya es muy considerable y el calendario próximo es para meter miedo, ya que si excepuamos la finalísima de dentro de 3 semanas en Santander tenemos partidos consecutivos contra Valencia, Atlético, Barcelona y Sevilla que pueden dejarnos en una situación más que dramática. Muy preocupante ha sido la bajada de brazos final, marcada sin duda por el cansancio y el mazazo del gol, pero en estas situaciones al menos debe quedar la sensación de que lo intentas todo y no te das por vencido, y esa no ha sido la sensación final transmitida por el equipo. Vamos a ver cómo se dan los próximos encuentros porque si no queremos vernos descolgados dentro de 5 semanas no va a quedar más remedio que dar alguna sorpresa inesperada. Valencia es el próximo escenario, habrá que empezar por intentarlo allí.
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